No soy nada

No soy nada, un don nadie, nativo de ningún lugar. Estoy solo, en mi propio sitio No visito ningún lugar, ni vengo ni voy. Le hablo al vacío. Nada es mío, no pertenezco a nadie, nadie me pertenece. No tengo que vivir, no tengo que morir. Soy indivisible. Tuka dice, no tengo nombre ni forma,…

Me basta así

Si yo fuese Dios y tuviese el secreto, haría un ser exacto a ti; lo probaría (a la manera de los panaderos cuando prueban el pan, es decir: con la boca), y si ese sabor fuese igual al tuyo, o sea tu mismo olor, y tu manera de sonreír, y de guardar silencio, y de…

Lorena

Comencé a acariciarme, sentía que mi instinto podía guiarme, sólo debía dejarlo emerger, me rocé los pezones con la palma de la mano (se hincharon al instante), y el vientre blanco (una blancura sólo interrumpida por alguna que otra estría), después la mano empezó a descender, me acaricié tímidamente el vello púbico (espeso, un poco…

Gina

Mis manos volvieron a caer sobre las nalgas ardientes de Gina. Pero aquello ya no era suficiente. Lo quería todo a la vez, beber de su fuente, entrar dentro de su flor, penetrar su garganta y frotar todo mi cuerpo contra sus pechos. Quería ser uno de esos dioses de las películas, con incontables brazos….

La ventrílocua

Fedra Krugger interrumpió las labores de maquillaje. Me miró largamente, pausadamente, como sondeándome el forro de las tripas. Yo me cohibí, pues temía que se hubiese topado con el recodo del apéndice, donde guardo mis intimidades amorosas. Por toda respuesta, Fedra se levantó la falda, o mejor, el faldumento de lentejuelas y signos del zodíaco…

El hombre que espera

Una vez más remueve el poso del café la cucharilla triste. Diez dedos bailotean en la mesa del bar un tango a media luz con el olvido.   Está solo, cansado, sentado entre una multitud ajena que lo mira sin verlo. Un anillo de oro gastado por los años es el único rastro de brillo…

Ágata

Había practicado muchas veces la felación terapéutica a los amigos deprimidos, a los abandonados por sus novias, a los bajos de moral. Se había acostado medicinalmente con amigas faltas de autoestima, con las necesitadas de calor, con las víctimas que se encontraban en el trance de someterse a un prolongado régimen de adelgazamiento. Costaba muy…

El gusto por lo oscuro

A pesar de que venía de buena familia y había realizado sus estudios en el Liceo Benalcazar siempre le había gustado lo oscuro y lo bajo. Primero se enamoró de un guerrillero, después de un terrorista, más tarde de un traficante de iguanas. Hoy vive con un enano y está feliz porque el hombre es…

La felpa sucia

“El váter sólo tiene la taza y un pequeño lavabo de color ocre rojizo por el abundante óxido, y es estrecho, las paredes húmedas, el suelo blanco…

Vuelve

Vuelve a menudo y tómame, amada sensación, vuelve y tómame cuando despierta del cuerpo la memoria, y un antiguo deseo atraviesa la sangre, cuando los labios y la piel recuerdan, y sienten las manos que acarician de nuevo. Vuelve a menudo y tómame en la noche, cuando los labios y la piel recuerdan… Kavafis

Más y más turbación

Llego y me masturbo ¿Que más puedo hacer? Me alivia eyacular fuera de ti. No dártelo todo a ti todo el tiempo. Y no es una masturbación cualquiera -como la de la vaca lechera- Es una masturbación ausente ………. sin sentido de culpa ……………………………… sin curas sin religión …………. sin sexo casi. Es una guerra…

Compañía

« Hasta que al final oigas las palabras tocar a su fin. Cada fútil palabra un poco más cerca de la última. Y con ellas el cuento. El cuento de otro contigo en la obscuridad. El cuento de alguien contando un cuento contigo en la obscuridad. Y cuánto mejor, a fin de cuentas, las penas perdidas…